Ley

Ley Bosman

MUNDIAL DE CLUBES     | BOSMAN     |     IVAN FOSS

LEY BOSMAN

Enero 18,2020   |   Ivan Foss

La pasada final del mundial de clubes, no hizo más que reafirmar una tendencia que viene reflejando las diferencias cada día más amplias entre los equipos europeos y los sudamericanos. El Liverpool, con sólo cuatro ingleses en su once titular, derrotó al Flamengo con nueve brasileños por su parte. 

El año 1995 fue el punto de inflexión para el fútbol del viejo continente, marcando un quiebre definitivo entre los clubes con mayor poder adquisitivo y los de menor. Ampliando la brecha cada año y calificando como heroico por ejemplo, a la semifinal de Champions lograda por el Ajax en el pasado certamen, cuando es un equipo que presume de cuatro Ligas de Campeones en sus vitrinas y una gran historia futbolística.

Jean-Marc Bosman fue un modesto mediocampista belga, que pertenecía al Real Club de Lieja, de su país. El futbolista, en su último año de contrato se había encontrado con una situación adversa, el propio equipo le pretendía bajar su salario en un setenta y cinco por ciento y contaba con muy pocas posibilidades de pelear por un puesto. Ante la negativa del jugador y con una oferta en la mano del USL Dunkerque de la segunda división de Francia, pretendía negociar su salida, pero la situación no era tan simple. Su equipo había puesto una cláusula con un precio excesivamente alto que el club francés no estaba dispuesto afrontar.

"La ley que crearia este modesto jugador cambiaria la dinamica actual de futbol."

Cabe aclarar que en aquél entonces, los clubes eran dueños de los pases de sus jugadores, inclusive cuando sus contratos finalizaban. Ningún futbolista podía salir de su equipo sin que este percibiese una indemnización, por lo que en cierta manera no tenían la capacidad de desempeñar su labor libremente.

Bosman había decidido pelear por lo que consideraba justo y con un abogado que vivía en su mismo edificio, comenzó una batalla legal contra la federación, tuvo inicio en 1990 y duró cinco años.

El tratado de Roma (1957), principal argumento utilizado, establece la libre circulación de trabajadores europeos dentro de la Unión. Por lo que prohibiría a los clubes limitar el acceso a europeos a las distintas competiciones desarrolladas dentro del continente.La ley establecía dos pautas que cambiaron el rumbo  del modelo de fútbol tal y cómo se conocía. Por una parte, la abolición de las indemnizaciones una vez finalizados los contratos y por otro lado, la desaparición de cupos extranjeros de jugadores con ciudadanía europea.

Esto le otorgó un mayor poder a los futbolistas, que en definitiva son los protagonistas, para poder negociar. Teniendo como factor determinante que una vez finalizados los vínculos que los unían a sus clubes, tenían libertad para actuar de acuerdo a sus posibilidades. Aunque por otra parte comenzó a generar una inflación en los salarios que al día de hoy llegan a números desorbitantes.

Todos los clubes europeos tienen en sus manos la posibilidad de incorporar jugadores de la Unión, incluídos todos los extranjeros que han obtenido alguna nacionalidad como por ejemplo los argentinos. Y los cupos reservados a los extracomunitarios que generalmente son tres o cuatro, dependiendo de la liga, los pueden utilizar para completar su plantilla con jugadores del resto del mundo. 

Los principales beneficiados con esta ley fueron los equipos más poderosos económicamente, que poco a poco se fueron convirtiendo en superpotencias, agigantando las distancias con respecto a los conjuntos más modestos, como el caso de la Juventus o el PSG en sus respectivos países.

Los roles fueron cambiando poco a poco y las ligas menores, como la Holandesa, ahora se dedican a producir futbolistas para venderlos a edades tempranas, en lugar de plantar cara en las principales competencias. El Ajax campeón de la Champions de 1995, con un plantel compuesto casi en su totalidad por jugadores del país, cuatro años más tarde no contaría con ninguno del once titular en sus filas, esta es la tendencia que rápidamente se hizo notar.

Si en tiempos pasados jugaban, por ejemplo, el Real Madrid contra el A. C. Milan, se sabía que el encuentro era entre españoles e italianos, solamente se permitían tres jugadores no nacidos en el país. Hoy por hoy eso no está del todo claro, simplemente se enfrentarían dos combinados de futbolistas, uno de camisetas blancas y otros de casacas rojinegras.

Las competencias intercontinentales se vieron año a año más desigualadas, en parte por el efecto rebote de la Ley Bosman, que llegó hasta Sudamérica. Debido a la voracidad de los europeos, los grandes talentos comenzaron a emigrar cada vez a edades más tempranas al viejo continente, haciendo imposible retener a los jugadores más destacados y así, poder sostener equipos competitivos en el tiempo.

Victorias como la de Boca Jr. al Real Madrid en la Copa Intercontinental del año 2000 o como la de Velez Sarfield al A. C. Milan en 1994 serían una hazaña hoy en día.

Este articulo fue escrito por:

Ivan Foss

@Ivanfoss

Ivan escribe de fútbol y lo hace con pasión, es el columnista de nuestra web y tiene su espacio donde todos los domingos publicamos historias de fútbol increibles. Napoles, Italia.